sábado, 30 de abril de 2016

Dia 11 de mayo de 1968

El sábado 11 de mayo de 1968 conocí a Joël Deplanque y su familia que me llevaron a Vienne para hacer fiesta de mi onomástica de San Mamerto. A Lyon había llegado el día anterior por "auto stop". El domingo Joël y sus padres me trasladaron a Paris quedando los dos en casa de Madeleine, su tia materna. En la semana que siguió visité la Universidad Paris V y París X.
Deseo anotar el agradecimiento a esta familia amiga que se sigue y que, en aquel momento me abrió los ojos a una realidad sistémica.

Sobre la muerte

"El temor a la muerte, señores, no es otra cosa que considerarse sabio sin serlo, ya que es creer saber sobre aquello que no se sabe. Quizá la muerte sea la mayor bendición del ser humano, nadie lo sabe, y sin embargo todo el mundo la teme como si supiera con absoluta certeza que es el peor de los males"
Sócrates dixit.


La intersección del Subciclo Aparente (Vida, o presencia) y el Subciclo Latente (Muerte, o no presencia) conforma el Hiperciclo de la Vida.

Sergio, te anoto


Sergio, hemos hablado acerxa de la necesidad de seguir tus estudios una vez que terminas aquellos denominados "secundarios". Pensando en nuestra reposada conversación, deseo continuarla con esta definición que de la educación, refieren los discípulos Sócrates dijo: "La educación es el encendido de una llama, no el llenado de un recipiente."
Sócrates es un filósofo que vivió e Atenas hace unos 2.500 años. Es considerado el padre de la parte de la Filosofía denominada Moral.

Rogativa para ahuyentar a politejos el 11 de mayo a las 10 en San Lorenzo de Gijón

Hoy, día 11 de Mayo, la Santa Iglesia Católica de Roma, hace fiesta en honor de San Mamerto de Vienne. El santo que siendo obispo de Vienne instauró las procesiones rogatorias a Nuestro Señor Dios en piedad por las desgracias que padecemos por nuestros pecados.
Yo, Mamerto en su nombre, ruego a Dios nuedtro Señor y Padre, no proporcione la claridad de como deshacernos de esta plaga de politejos que asola nuestros campis, vacía nuestras despensas, violan a nuestras mujeres y asaltan a nuestros vecinos psra despoasrles de la ya ruin capa que cubre sus cuerpos desnudos.



La palabra identifica a la sociedad y no a la persona.




Las columnas en blanco

Las diatribas contra los medios de comunicación olvidan que no existe una sociedad libre sin prensa libre. Hoy, las nuevas tecnologías dificultan el control de la información, pero a través de estas redes también se puede confundir y amaestrar



EDUARDO ESTRADA
 Durante estos largos y tortuosos meses en que la política en vez de ser la solución a los problemas ella misma se ha convertido en el peor de ellos, vengo escuchando, por parte de algún partido, insultos y diatribas contra los medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales. Se les acusa de manipular a la opinión pública y de estar en manos de empresas que, únicamente, defienden sus intereses. Quienes esto dicen desconocen la dura, difícil y trágica historia de nuestra libertad de imprenta y opinión.
Unamuno, en el año 1932, en un artículo titulado “¡Hay que enterarse!” no solo defendía a la prensa sino también le atribuía el haber contribuido a llevar a cabo lo que él denominaba como “conciencia popular nacional”. La prensa, para Unamuno, había sido la verdadera educadora del país ante la falta de una adecuada instrucción pública. Quienes desconocen los sacrificios que los españoles hicimos a lo largo de los más de cinco siglos de existencia de nuestro país, ignoran que, desde la Pragmática de los Reyes Católicos (1502) hasta nuestra actual Constitución (1978), nunca existió una verdadera libertad de prensa y opinión. En la Pragmática, los monarcas amenazaban violentamente al incipiente gremio de editores. No deberían osar imprimir texto alguno sin haber pasado antes por la censura civil y eclesiástica. Años después, otra Pragmática de Felipe II entregaba los libros y las hojas periódicas impresas a la censura previa y a la Inquisición.
A mediados del siglo XVII, en los Avisos, Barrionuevo, sufrido editor, acuñó la expresión, hoy también de tanta actualidad, “pobre España desdichada”. De ahí se fue a los juzgados de imprenta del ilustrado Carlos III y a la Constitución de Cádiz, virginal siempre en su impotente intento de puesta en práctica. En el artículo 371, perteneciente al título IX subtitulado De la instrucción pública, se dice textualmente: “Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes”. Los límites de la libertad de expresión están precisamente en las leyes. No es ilimitada, pues nada lo es. Ilustrar, educar, difundir la cultura, esparcir el espíritu y formar la opinión personal y pública, todo ello es esencial en un estado libre y democrático. La opinión personal es el juicio o sentimiento que la mente individual formula acerca de las cosas o las personas. La opinión pública, para Pulitzer, regulaba la conducta de una comunidad y, por ello, era una ley no escrita: el sentimiento dominante que representa un acuerdo o un código moral y de educación común. Muchos siglos atrás, Sinesio de Cirene (IV d.C.) la había definido así: “Esa multiforme fiera”.
Atajar o restringir la libertad de opinión es un golpe de estado contra la democracia
Lista, Quintana o Blanco White, entre tantos otros liberales más o menos progresistas, pagaron con la persecución y el exilio semejantes atrevimientos democráticos. ¡Qué decir de Fernando VII! La censura en España, a lo largo del siglo XIX, llegó a ser inusitadamente dura y violenta.
En aquellas fechas, a mediados del siglo XIX, muchas cabeceras españolas, como protesta a su permanente y sanguinaria persecución, dejaban vacías las columnas levantadas por las intransigentes autoridades. Larra llegó a escribir, con su habitual ironía, “este país ni siquiera está lo suficientemente preparado para leer columnas en blanco”. Ni el trienio liberal acosado, ni la buena fe del Estatuto Real, ni la Constitución más laxa del año 1876, ni las dos Repúblicas (en la Segunda se llegó a aprobar una ley en Defensa de la República para controlar a la prensa extremista encarnizada contra la propia institución) dieron pasos seguros para avanzar en este derecho. ¡Y qué decir del franquismo! Umbral, que escribió unos artículos magistrales sobre la voladura del diario Madrid, afirmaba que los españoles éramos una raza pirómana y ofrecía la idea de que en el solar donde había estado el periódico se levantase un monumento dedicado a Gutenberg. “¿Qué periódico vamos a volar el año que viene?” se preguntaba el articulista y, con la ironía heredada de Fígaro, proponía que se volase el Colegio de Abogados y los de todas las otras profesiones.
Atacar o pretender restringir esta libertad esencial del sistema parlamentario es un golpe de estado a la democracia. No existe una sociedad libre sin prensa libre. En los sistemas absolutistas y totalitarios lo tenían muy claro. Napoleón avanzando por toda Europa con sus ejércitos, comentaba que, para ocupar un país, lo primero era la artillería y, lo segundo, la prensa. Su cabecera única se llamaba Monitor. Nada más llegar al poder, el nazismo, el fascismo o los soviets, lo primero que hicieron fue cerrar, destruir y controlar férreamente los medios de comunicación. Los estatalizaron y burocratizaron, además de convertirlos en un triste e inclemente eco publicitario de sus perniciosas doctrinas.
Lo primero que hicieron los nazis o los soviets al llegal al poder fue cerrar o controlar los medios
¿Acaso es esto lo que pretenden hacer algunos partidos políticos populistas en el caso de llegar al poder? Yo lo viví de niño y adolescente con la prensa del Movimiento. Sí, los periodistas (una maravillosa profesión en vías de extinción si no estamos alerta) volverían a ser funcionarios nombrados a dedo según su acreditada afección bien al régimen, bien a un sistema político que ya no tendría nada que ver con la democracia, sino con una dictadura más o menos maquillada. Los periodistas mejorarían de estatus pero perderían su bien más preciado: su independencia. Hoy la información, a través de las nuevas tecnologías, es supuestamente más “difícil” de manipular, pero también mediante estas redes se puede ayudar, y mucho, a confundir y amaestrar.
La libertad de prensa, el periodismo libre incluso con sus numerosos defectos y abusos, solo los trajeron a nuestro país la democracia. La libertad de opinión tiene la juvenil edad de casi cuarenta años. Siempre les digo a la gente más joven que yo no nací libre, pues existía una dictadura. Ellos, venidos al mundo en plena democracia, sí nacieron manumitidos. Pero esa libertad no es un bien perdurable si no la saben defender día a día, no es un bien incorporado de forma natural a su propio ADN. Muchas personas lucharon e incluso murieron por conquistarlo.
Cuando escucho a estos violentos y rencorosos populistas, llenos de un odio que creía ya desterrado de nuestro país (yo jamás lo tuve a pesar de pertenecer a una familia republicana, parte de la cual murió en el exilio en París), se me vienen a los oídos aquellas palabras que un conspicuo ensayista español, ultraconservador, Menéndez Pelayo, escribió en su Historia de los heterodoxos españoles: “Periodistas, mala y diabólica ralea, nacida para extender por el mundo la ligereza, la vanidad y el falso saber, para agitar estérilmente y consumir y entontecer a los pueblos”. ¿Palabras de derechas o de izquierdas? La libertad de opinión, la libertad de prensa (hoy de comunicación), debe ser tenida muy en cuenta por aquellos ciudadanos que quieran seguir siendo libres. En España el pensamiento fue siempre un bien escaso pero confío, como confiaba Voltaire, que dentro de muy poco se ponga de moda el pensar.
César Antonio Molina, exministro de Cultura, es director de Casa del Lector.



viernes, 29 de abril de 2016

UTE vs UT de ppolíticos

El Estado del Reino de España saca a concurso la realización de un servicio: constiuír un Poder Legislativo del cual se constituya un Poder Ejecutivo.

Se presenta una Unión Temporal de Empresas. Se contrata esta UTE y se le abona lo acordado antes de la ejecución del contrato.

Esta UTE se retira refiriendo no ser capaz de llevar a término el contrato que el Estado le adjudicó. Y añade que para poder llevar a término tal contrato necesita repetirlo en las mismas condiciones. El presupuesto de tal contrato ha de ser ampliado en la misma cantidad.

En los concursos que ejecuta el Estado es habitual concursar "a la baja" y luego solicitar una ampliación de lo presupuestado.

La Fiscalía General del Estado ha de actuar sobre cada una de las empresas de la UTE.

Aumento de abortos consecuencia de espermatozoides idiotas.


Las personas conciben, los humanos no personas gestan. la concepción es un trabajo continuado consciente, que responde a un plan. la gestación es un episodio no continuado no alerta.
la sociedad concibe. la población gesta.
la educación concibe. el instinto gesta.

la educación colabora. el instinto compite.
un sistema abierto colabora en el Medio, no con el medio. el instinto compite con el medio.
el humano social colabora con un kilogramo de bacterias. el humano poblacional compite con un kilogramo de bacterias.
el espermatozoide social colabora con un millón de espermatozoides. el espermatozoide poblacional compite con un millón de espermatozoides.

la causa de bo ser fértil está en el espermatozoide poblacional, competitivo, al que se le denomina "espermatozoide egoísta", o "espermatozoide idiota". a este  le ha sucedido en el proceso evolutivo, el "espermatozoide altruísra", o "espermatozoide político"
el espermatozoide idiota no es educable; se encuentra varado en la playa de la evolución. esrá muerto; no es reanimable.

ABORTO

La austeridad provocó un aumento de los abortos en toda Europa

La crisis y su gestión causó un repunte tras una década de caída de las interrupciones voluntarias




Entre 2010 y 2012 crecieron los abortos en Europa. Luis Sevillano


La gran recesión y los ajustes económicos posteriores provocaron innumerables calamidades a los ciudadanos de toda Europa. En muchos casos acabaron con sus perspectivas vitales mutiladas y sus planes de futuro, cuando menos, aplazados. Las carencias y las incertidumbres también afectaron a los planes para ser madres de las mujeres. Un estudio de la Universidad de Oxford lo evidencia: tras el estallido de la crisis se produjo un notable repunte de los abortos en todo el continente.
"La conclusión es evidente, muchas más mujeres están renunciando a tener un hijo, que posiblemente hubieran tenido si no hubiera habido crisis", resume Francisco Viciana
El dato es más extraordinario porque se produce tras una década de continuada caída en el número de interrupciones voluntarias del embarazo entre el conjunto las europeas. "La proporción de abortos ha disminuido entre 2000 y 2009 en nuestro grupo de países europeos, pero desde 2009 esta tendencia se ha revertido, dando un aumento del 5%", explican los autores del trabajo, que estudian los efectos de las políticas de austeridad sobre la salud de los ciudadanos.
La tendencia es consistente en la mayoría de los países europeos en los que se permite abortar, aunque en Alemania, Reino Unido y España mantienen ratios similares a la época previa a las políticas de austeridad o incluso bajan. En concreto, serían 6.700 los abortos adicionales atribuibles a esa coyuntura política y económica, según los datos que publican en la revista European Journal of Public Health, y en el que comparan el ratio de abortos por cada mil embarazos.
Los efectos son estadísticamente significativos en todos los rangos de edad de las mujeres en edad fértil, aunque parecen más fuertes en las más jóvenes. Esos grupos, los que van de los 15 a los 19 años y de los 20 a los 24, son en los que España sí aumentó su ratio de abortos por encima de lo esperado durante el periodo de 2010 a 2012, aunque la cifra total de abortos se haya reducido en esos años.
España es un caso paradójico entre los países analizados. Mientras en toda Europa descendía el número de abortos en la primera década del siglo XXI, en España aumentaban. Y cuando llegó la austeridad, comenzaron a bajar frente a la tendencia europea general al alza. Los expertos lo atribuyen al descenso de la inmigración (casi la mitad de las mujeres que abortaron en España en 2008 eran inmigrantes), pero también se produjeron cambios otros cambios legales y sociales que podrían explicarlo.
En concreto, serían 6.700 los abortos adicionales atribuibles a esa coyuntura política y económica
"La impresión general que tenemos es que la ley del aborto de 2010 provocó una disminución de los abortos", afirma Glòria Pérez, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona. Esta experta, que está estudiando los efectos de la crisis en la salud reproductiva en España, considera importante analizar el aborto dentro del fenómeno más global del embarazo. "¿Baja el aborto porque aumenta la fecundidad o porque aumenta el uso de anticonceptivos?", se pregunta Pérez, que pone España como ejemplo de lo difícil que es hacer una lectura compartida por todos los países.
La tendencia está bien detectada, pero es complicado atribuir las mismas causas en países tan distintos como Reino Unido, Bulgaria o Finlandia, tanto en el punto del que partían antes de la crisis hasta en la reacción posterior de sus gobiernos.
"La conclusión es evidente, muchas más mujeres están renunciando a tener un hijo, que posiblemente hubieran tenido si no hubiera habido crisis, y el aborto es uno más de los procedimientos anticonceptivos que usa para ello", resume Francisco Viciana, jefe del servicio de demografía del Instituto Andaluz de Estadística, sobre un estudio que él considera "muy claro y robusto".
Los autores del trabajo proponen varias causas que podrían explicar la tendencia. "Algunas familias que, en periodos económicamente estables, podrían estar en contra de abortar en caso de embarazo no deseado, podrían decidir poner fin al mismo cuando se enfrentan a la inseguridad económica. Esto puede ocurrir con embarazos no planificados si había un problema económico inesperado, tal como la pérdida del trabajo del cabeza de familia", sugieren.
En España la tendencia es la opuesta y los expertos lo atribuyen a la caída de la inmigración y a la ley del aborto de 2010
Los investigadores del departamento de Sociología de Oxford señalan a la austeridad, y no a la crisis, en el propio título de su estudio. "Se optó por utilizar la palabra austeridad porque la relación entre las recesiones y los efectos sociales perjudiciales para la salud no es causal: la forma en que los gobiernos responden a las recesiones marca la diferencia", explica Joana Lima, que es una de las autoras del trabajo, que también firman el prestigioso demógrafo Francesco Billari, especialista en dinámica familiar, yDavid Stuckler, autor de varios libros y estudios reveladores sobre los efectos nocivos de la austeridad.
"Hay períodos de recesión que van acompañados de un fortalecimiento de los mecanismos de protección social y sanitaria en los que la salud de las poblaciones no sufre e incluso mejora. En cambio, las medidas de austeridad pueden acentuar la ya difícil situación provocada por la recesión", señala Lima, aunque reconoce que el análisis de su estudio no prueba hipótesis específicas.