lunes, 18 de marzo de 2019

El vicealmirante Alfonso Gómez Fernández de Córdoba



La Justicia obliga a Defensa a readmitir al vicealmirante que fulminó la ministra Robles

El Supremo considera «contraria a Derecho» la destitución del militar y exige al Ministerio que le vuelva a otorgar un puesto de relevancia


MadridActualizado:
El Tribunal Supremo acaba de dar la razón al vicealmirante Alfonso Gómez Fernández de Córdoba, al que el pasado mes de agosto el Ministerio de Defensa, encabezado por Margarita Robles, envió a la reserva de manera forzosa, en una decisión para nada habitual en las Fuerzas Armadas.
En un auto judicial, al que ha tenido acceso ABC, el Supremo estima el recurso interpuesto por el vicealmirante contra el Real Decreto 1095/2018, de 31 de agosto, en el que se dictó su pase a la situación de reserva cuando todavía le quedaban cuatro años de servicio con ese empleo militar antes de jubilarse o bien ascender a almirante. La sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo considera con su sentencia que la decisión del Ministerio es «contraria a Derecho».
La decisión judicial supone un duro revés para la ministra Robles, que ahora tendrá que readmitir otorgándole un destino de relevancia al vicealmirante, cuyo pase forzoso a la reserva ya fue anulado por el Alto Tribunal el pasado mes de octubre.
Entonces, también por decisión del Supremo, el Ministerio tuvo que «recolocar» al marino, finalmente nombrado Alto Representante del «V Centenario de la 1ª Vuelta al Mundo Magallanes-Elcano», una de las efemérides que celebra la Armada Española este año.

Destino impropio

No obstante, y como ya avanzó este diario, fuentes cercanas al entorno del vicealmirante subrayaron que ese nombramiento «escondía la firme decisión de mantenerle realizando una función irrelevante dentro del Ministerio de Defensa, pues dicha función es propia de personal en situación de reserva». Las mismas fuentes interpretaron que la irrelevancia del nuevo destino que se le atribuyó respondía al deseo de la ministra Robles cuando decidió su destitución. Ahora, el Supremo atiende a las reclamaciones del marino entendiendo que el destino propuesto por Defensa no es «propio» de un vicealmirante en activo.
Aquella encomienda, ahora invalidada pero otorgada por el Ministerio en respuesta al primer pronunciamiento del Supremo, contrastó con las atribuciones habituales del marino, de trayectoria intachable, y que ocupó desde el 12 de julio de 2017 y hasta el pasado 3 de agosto pasado el cargo de subdirector de Reclutamiento y Orientación Laboral, órgano dependiente de la Subsecretaría de Defensa y que dirigía las oposiciones militares, entre ellas las de Psicología dentro del Cuerpo Militar de Sanidad.

Polémicas oposiciones

En dicho cargo y antes de ser relegado de su destino en el departamento, el vicealmirante Gómez dirigía las oposiciones militares, entre ellas las citadas de Psicología, objeto de polémica en verano. Los problemas con este concurso público surgieron tras unadecisión abrupta del Ministerio de Defensa, que intervino en el proceso de selección por la denuncia de dos opositoras descartadas de las pruebas finales por lucir dos tatuajes (empeine y pierna). Lucir tatuajes visibles estaba expresamente prohibido en las reglas por el uso del uniforme militar femenino con falda.
El Ministerio de Defensa defendió la repetición de las oposiciones, cuando las pruebas ya estaban terminadas. Para ello adujo razones para impulsar la «igualdad de mujeres y hombres en los Ejércitos». Sin embargo, y ante el creciente descontento de los opositores que habían finalizado el proceso y los siete que se sabían ganadores -seis de ellas mujeres-, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid decidió intervenir, frenando la repetición que deseaba el Ministerio, quien suspendió definitivamente el 11 de agosto todo el proceso tras el varapalo judicial.

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