Hijo del conde capitii de Alfonso II y Jimena Alfonsii, hermana del rey.
Se engendra sin consentimiento del rey.
Se casan sin consentimiento del rey.
Lo conciben.
le bautiza el mismo sacerdote que les casó.
Diéronle por nombre Bernaldo Díaz Alfonsi.
Lo cria la campesina que sirve la leche a palacio.
Juana, cámbiale el nombre de a Bernardo, propio de campesino.
juana,casada con hombre de Quirós viví en el Prado de la Vega,sureste del palacio.
19. NACIMIENTO DE BERNARDO DEL CARPIO
T E X TO A
En los reinos de León el casto Alfonso reinaba;
2 hermosa hermana tenía, doña Jimena se llama.
Enamorárase de ella ese conde de Saldaña,
4 mas no vivía engañado porque la infanta lo amaba.
Muchas veces fueron juntos que nadie lo sospechaba,
6 de las veces que se vieron la infanta quedó preñada.
La infanta parió a Bernaldo y luego monja se entraba;
8 mandó el rey prender al conde y ponerle muy gran guarda.
T E X TO B
Mañanita era mañana al tiempo que alboreaba,
2 gran fiesta hacen los moros por la valla de Granada;
aquel que amigas tenía allí se le acercalaba
4 y el que no la tenía procuraba del alcanzarla.
Hermana tenía el buen reye que Ximena se llamaba;
6 namoróse se había de ella ese conde de Sandalia.
Un día se vieron juntos, Ximena quedó preñada;
8 el buen rey, cuando lo supo, mal castigo mandó a darla:
a él le metió en prisiones, a ella le encerró en su casa.
10 Van días y vienen días, Ximena parida estaba,
parida estaba de un hijo como la leche y la grana;
12 un día empañando al niño Ximena la desgraciada
con lágrimas de sus ojos al niño lava la cara:
14 —A y, que nacistes, hijo, de madre tan desgraciada:
tu padre está en prisiones, tu madre está aquí encerrada.
16 Oído lo había la reina desde su sala donde estaba:
— ¿Qué tienes tú, Ximena, Ximena la mi cuñada?
18 Si te faltaran vestidos darte yo la seda y grana,
si te faltaran dineros darte yo el oro y la plata,
20 si te faltaran comidas cuantas en mis mesas estara.
—Ni me faltaban vestidos: tengo yo la seda y grana;
22 ni me faltaban dineros: tengo yo el oro y la plata;
ni me faltaban comidas: en mis mesas me sobraba.
24 Lo que quiero es a ese conde, ese conde de Sandalia.
—No te preocupes, Ximena, Ximena la mi cuñada;
26 mañana por la mañana tu estarás casada.—
Otro día en la mañana las ricas bodas se arman.
20. B E R N A R D O D E L C A R P I O A N T E EL R E Y
Con cartas y mensajeros el rey al Carpió envió;
2 Bernaldo, como es discreto, de traición se receló;
las cartas echó en el suelo y al mensajero habló:
4 —Mensajero eres, amigo, no mereces culpa, no;
mas al rey que acá te envía dígasle tú esta razón:
6 que no lo estimo yo a él ni aun cuantos con él son,
mas por ver lo que me quiere todavía allá iré y o .—
8 Y mandó juntar los suyos, d’ esta suerte les habló:
—Cuatrocientos sois los míos, los que comedes mi pan:
10 los ciento irán al Carpió para el Carpió guardar;
los ciento por los caminos que a nadie dejen pasar;
12 docientos iréis comigo para con el rey hablar.
Si mala me la dijere, peor se la he de tornar.—
14 Por sus jornadas contadas a la corte fue a llegar:
—Manténgavos Dios, buen rey, y a cuantos con vos están.
16 —Mal vengades vos, Bernaldo, traidor, hijo de mal padre.
Dite yo el Carpió en tenencia, tú tómaslo de heredad.
18 —Mentides, el rey, mentides, que no dices la verdad;
que si yo fuese traidor a vos os cabría en parte.
20 Acordársevos debía de aquella del encinal,
cuando gentes extranjeras allí os trataron tan mal
2 2 que os mataron el caballo y aun a vos querían matar.
Bernaldo como traidor d ’ entre ellos os fue a sacar.
2 4 Allí me distes el Carpió de juro y de heredad;
prometístesme a mi padre, no me guardastes verdad.
26 —Prendeldo, mis caballeros, que igualado se me ha.
—Aquí, aquí, los mis docientos, los que comedes mi pan,
28 que hoy era venido el día que honra habernos de ganar.—
El rey, de que aquesto viera, d ’ esta suerte fue a hablar:
30 — ¿Qué ha sido aquesto, Bernaldo, que así enojado te has?
Lo que hombre dice de burla, ¿de veras vas a tomar?
32 Y o te do el Carpió, Bernaldo, de ju ro y de heredad.
—Aquestas burlas, el rey, no son burlas de burlar.
34 Llamástesme de traidor, traidor, hijo de mal padre;
el Carpió yo no lo quiero, bien lo podéis vos guardar,
36 que cuando yo lo quisiere muy bien lo sabré ganar.
21. P O R L A S R I B E R A S D E A R L A N Z A
Por las riberas de Arlanza Bernardo el Carpió cabalga
2 en un caballo morcillo enjaezado de grana,
la lanza terciada lleva y en el arzón una adarga;
4 mirábanle los de Burgos toda la gente admirada
porque no se suele armar sino a cosa señalada.
6 También le miraba el rey que está volando una garza;
decía el rey a los suyos: —Esta es una buena lanza;
8 o era Bernardo del Carpió o era Muza el de Granada.—
Estando en estas razones Bernardo el Carpió llegaba;
10 sosegando va el caballo, mas no dejara la lanza;
habló como hombre esforzado, d’ esta suerte al rey hablaba:
12 —Bastardo me llaman, rey, siendo hijo de tu hermana;
tú y los tuyos lo dicen, que ninguno otro no osaba.
14 Cualquiera que tal ha dicho ha mentido por la barba,
que ni mi padre es traidor ni mala mujer tu hermana,
16 que cuando yo fui nacido ya mi madre era casada.
Metiste a mi padre en hierros y a mi madre en orden sacra
18 por dejar esos tus reinos a aquesos reyes de Francia;
con gascones y leoneses y con la gente asturiana
20 yo iré por su capitán o moriré en la batalla.
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