El Alvia 130 encalla con hielo y nieve en el cambio de ancho de vía en León
El problema técnico afecta a los trenes de viajeros que tienen que superar el intercambiador.
L. urdiales | león
El Alvia, la serie 130 de Renfe, tiene un severo problema para abordar el cambio de vía cuando arrastra hielo en los espolones de rodadura. Tan severo, que no es capaz de acometer la operación porque el mecanismo dispuesto en los bajos del convoy no se activa. Ocurre cada que vez los convoyes de este modelo concreto ruedan sobre la nieve y llegan a los puntos de cambio de ancho métrico saturados por el relente pegado tras kilómetros de arrastre de nieve. Los Alvia 130, (conocidos como patitos o mini-patos en el argot ferroviario, que disponen de una trama de rodaje de ancho variable, que permite realizar el cambio de anchura de vía sin detener el tren), que realizan el trayecto entre Asturias y León y Madrid se ven condicionados por esta circunstancia, cuando tratan de abordar un salto de vía en ancho ibérico a ancho internacional, en las inmediaciones de la estación de la capital leonesa. El mecanismo se basa en una especie de sistema de grapas que al estar heladas y agarrotadas por la acumulación de hielo y nieve no liberan los ejes ni abren a tiempo para el encaje sucesivo de bojes y rodales. En el intercambiador de ancho de vía en León se reproduce ahora el mismo problema que aconteció años atrás en el punto similar dispuesto en Valladolid, que filtraba el tránsito de los Alvia que realizaban el recorrido por la meseta en dirección al norte.
Solución ineficaz
Para aliviarlo, se llegó a disponer una solución técnica que se basaba en echar agua caliente para derretir la costra de hielo pegada a la plataforma del tren. En vez de solventar el inconveniente, lo agravaba en situaciones de bajas temperaturas extremas.
Para aliviarlo, se llegó a disponer una solución técnica que se basaba en echar agua caliente para derretir la costra de hielo pegada a la plataforma del tren. En vez de solventar el inconveniente, lo agravaba en situaciones de bajas temperaturas extremas.
La vía que une León y Gijón está cubierta de nieve desde hace prácticamente una semana; en todo este periodo no hubo tránsito del 130 de Renfe, que da cobertura a las frecuencias del Alvia al norte de la capital leonesa. Pero, según el relato ofrecido por personal de la compañía ferroviaria a este periódico, resultaría inviable el paso del convoy más allá del límite del intercambiador de ancho ibérico a ancho internacional, en el caso último de que supere el tramo de la cordillera y llegue con nieve al adaptador.
La nieve en la vía, que se afanan en limpiar los operarios del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, no fue obstáculo para la circulación de los trenes bobineros y otros cargueros y mercancías; esos modelos que no precisan abordar cambios de ancho de vía y que sí transitan a uno y otro lado de la rampa en las condiciones más adversas de nieve y hielo en las que se ha visto inmerso el norte de León desde hace ya más de una semana.


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