sábado, 6 de enero de 2018

Liber Testamentorum Ecclesiae Ovetensis

V. AA., Liber Testamentorum Ecclesiae Ovetensis, (Barcelona, Moleiro Editor, 1995), pp. 77-85. Hipótesis histórica de Yarza, Joaquín, «Las miniaturas del Libro de los Testamentos», en VV. AA., Liber Testamentorum Ecclesiae Ovetensis (Barcelona, Molei ro Edi to r, 1995 ) , pp . 211 -213 . Véase SAnz, María Josefa, «Estudio paleográfico», en VV. AA., Liber Testamentorum Ecclesiae Ovetensis (Barcelona, Moleiro Editor, 1995) pp. 111, 142, que muestra la imposibilidad de identificarlo singularmente con alguno de los tres subdiáconos y canónigos que figuran en el más antiguo Libro de Regla de la catedral ovetense: Pelagius Rosello, Pelagius Viello y Pelagius Enniguiz; y J. Yarza, «Las miniaturas…», p. 218. Me refiero, esencialmente, a cartularios de los reinos y principados occidentales hispánicos. Así, habría que citar, especialmente por su parecido a la primera pintura que abre el Liber Testamentorum, el Cartulario de New Minster (Londres, The British Library, Cotton MS. Vespasian A.VIII, f. 2v.), ejecutado en Winchester c. 966. Dentro del ámbito insular, pero de contenido muy diferente, ya que no son documentos, sino crónicas históricas, se encuentran la Abreviatio Chronicorum Angliae (Londres, The British Library, MS. Cotton Claudius D. VI., ff. 2-94) y la Historia Anglorum (Chronica Minora) and Chronica Maiora (Londres, The British Library, MS. Royal 14.C.VII); fuera de este territorio, pero iconográficamente muy distinto del Liber Testamentorum, es el Libro de Oro de la abadía de Prüm (Tréveris, Stadtbibliothek, Cod. 1079), compuesto hacia 1100; muy ilustrado y realizado en la segunda mitad del siglo XII, el Cartulario de Mont-SaintMichel (Avranches, Bibliothèque municipale, ms. 210). Por último, en el ámbito hispánico, cabe mencionar un manuscrito monástico: Cartulario o Becerro Antiguo de Leyre (Pamplona, Archivo General de Navarra), comenzado c. 1110-1111, que contiene una sola ilustración que muestra al papa Pascual II flanqueado por dos clérigos. Véase Galván, Fernando, La decoración miniada en el Libro de las estampas de la Catedral de León, (León, 1997), p. 21y J. Yarza, «Las miniaturas…», p. 214. Véase J. Yarza, «El obispo Pelayo…», pp. 71-79 e Idem, «Las miniaturas…», pp. 212-213. Véase Grabar, André, Los orígenes de la estética medieval, (Madrid, 2007), pp. 33-55. La corona pudiera significar su poder temporal, aunque no excluye, como ha hecho J. Yarza «Las miniaturas…», p. 230, una fina y velada crítica hacia un papa impopular en el reino de Castilla y León. Véase J. Yarza, «Las miniaturas…», pp. 175-176. Resulta difícil averiguar en los reinos hispánicos occidentales las labores específicas de pedisequa y cubicularia; probablemente, se designaría a criadas de la reina. Ahora bien, en la antigüedad romana la primera hacía el oficio de camarera usual y constante y la segunda el de sierva acompañante de noche; véase, al respecto, J. Yarza, «Las miniaturas…», pp. 186-187. Véase Schramm, Percy Ernst, «Lo Stato postcarolingio e i suoi simboli del potere», I problemi comuni dell’Europa post-carolingia, (Spoleto, 1955), pp. 157, 162. Véase Belting, Hans, Image et culte. Une histoire de l’art avant l’époque de l’art, (París, 1998), pp. 111, 113. Véase J. Yarza, «Las miniaturas…», pp. 177-183. Véase J. Yarza, «Las miniaturas…», pp. 186-189.

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