https://youtu.be/JolNT2D7x34
Habiendo sido nacida en septiembre de 1918 por Dolores, para todos sus nietos, Mami.
Habiendo sido nacida en Casa Alvarin, La Corona, Silvota, Lugo, Llanera, Lughonia, Asturias.
Casa de Alvarin, padre de su padre, Bautista. Hija doce, siendo Manuel su hermano menor, muerto en defensa de la Segunda República de España, el 14 de septiembre de 1936, en el frente establecido en El Escamplero, en compañía de mi padre José Manuel.
Ella muere el 24 de enero de 1974 tras ser intervenida por proceso neoformativo intracraneal el 23 de diciembre de 1973 en la Residencia Sanitaria de la Seguridad Social de Oviedo.
Mi madre sabía de mi duda de no ejercer la Medicina e irme a finales de 1973 a Barcelona. Sin embargo, el postoperatorio de mi madre me dió motivo suficiente para tomar mi futura actividad profesional. Decisión tomada a las 10 de la mañana mientras le hacía una reanimación cardiopulmonar secundaria a la hipertensión intracraneal no asistida.
Aquella tarde/noche me fuí a Valdediós donde comencé a describir lo que era la hipertensión intracraneal, como se debe evitar y como rechazarla. Cómo hacer un perioperatorio.
Tras ser llevada al cementerio en Santa María de Lugo de Llanera, acudí al Hospital General de Asturias y pedí a su gerente, José Sánchez, que me diera cuatro meses de estancia en el Servicio de Neurocirugía. Me presentó, ya de noche, al jefe de Servicio, Alberto Fernández Serrats y, delante de él, me aconsejó no hacer la estancia por las difíciles circunstancias personales. No hay problema, por lo que observo, me ayudará.
Le dije, ¿mañana? Mañana, me contestaron.
Al día siguiente, llegué en la segunda oeste. Supe por enfermería que los médicos estabsn en quirófano. Pasé visita a los pacientes. A madia mañana tomé un café con todo el personal. A las tres terminé la visita. De regreso a la Unidad, la supervisora me dió un buscapersonas gris y me dijo: fulano me dijo que me quedara de guardia; tal fulano, no lo conocía de nada, si las enfermeras que intentaron describírmelo, hecho que rechacé.
Voy a comer algo al comedor de médicos y vuelvo. Quedaré aquí, ya que la señora en postoperatorio del aneurisma hay que vigilarla, no me gusta nada. Si le dube la tensión me avisáis, que nadie la trate.
No habian pasado treinta minutos volví. Me dijeron que un médico de Neurología le puso un hipotensor. Está en coma Dr Augusto.
Efectivamente. La intubé. Se retiraron las dos pacientes que cohabitacionaban. Hacia las dos de la madrugada, comenzaron los signos corticales a hacer presencia.
Durante este tiempo no se condiguió localizar a ninguno de lis dos médicos del Servicio. Me acosté en la cama de al lado. Hacia las cuatro tenía respuestas corticales derechas claras.
Hacia las cinco entro en quirófano para hacer un trépano evacuador de hemstona; nadie fué localizado por la telegonista.
En la mañana siguiente, nadie me preguntó por la señora que tenía intubada ni por el nuevo paciente. Yo tampoco, era un día más y yo llevaba años allí.
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