Los observables no son unidades sino poblacionales.
No hay una piedra ni una célula. No hay un mundo sino mundos.
Solo hay un campo de observación, universo, o duración/tiempo.
El observable es una población. Y, una población no es un conjunto de indivíduos sino de relaciones. El observable es un sistema.
El observable, el sujeto de la acción no es una ensalada (+,-) sino un puré (*,/).
Nota.- Cuando se comenzó a hablar de indivíduo, se hizo del espacio que ocupaba: célula, celda o, cilla).
Hoy sabemos que el indivíduo se define por corpúsculo y onda, cuando se habla de población se habla de interferencia de ondas. Interferencia que nos sorprende su comportamiento como es el acertado ehempli del gato de Schrödinger, el de Hondrogen y el vertido/esparcido de José Arias.
La relación entre el sistema, o distribución de relaciones entre indivíduos y el universo, o medio del cual procede, determina su comportamiento. Esta relación, cerrada o abierta, no comunicada o comunicada, se realiza a través del "calor no útil", cuando esta relación tiende a ser nula, el mundo, u objeto tiende a no ser observable (Universo=Mundo; Ambiente=Objeto; Medio Externo=Medio Interno)
Recordemos lo anotado hace poco tiempo: El Mal justifica, o determina a Dios)
El Futuro determina el Pasado y no el sentido inverso.
Hoy, en Paris, se sigue pensando que el Medio Ambiente "externo", o Pasado, determina el Medio "Interno", o Futuro. Es maligno, o curioso que sea en Francia, que sea en la "casa", o "melieu interieur" de Claude Bernard. Que sea en la casa de la "comuna de Paris y que quien anote esto, también lleve por nombre Auguste Bailly como su primer president y por su segundo nombre José Manuel, o Enmanuelle.
Mira, todo el valle que ves a tus piés serás tú si renuncias a tú Padre, o Dios...
Hace unos días Trump decía a Israel. Hace un año dijo igual con el Tratado de Paris. Argamenon está cercano.
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