Personal: a cerca de las citas a otros.
Teatro crítico universal
Fray Benito J. Feijoo
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SELECCIÓN
Benito Jerónimo Feijoo
[Texto basado en la edición de Pamplona de 1785.
Tomo V. Páginas 371-395][350]
Tradiciones populares
§.
1. La regla de la creencia del vulgo es la posesión.
Sus ascendientes son sus oráculos, y mira como una
especie de impiedad, no creer lo que creyeron aquellos.
No cuida de examinar qué origen tiene la noticia:
bástale saber que es algo antigua para venerarla,
a manera de los egipcios que adoraban el Nilo, ignorando
dónde o cómo nacía, y sin otro conocimiento
que el que venía de lejos.
2. ¡Qué quimeras, qué extravagancias no se conservan
en los pueblos a la sombra del vano pero
ostentoso título de tradición! ¿No es cosa para perderse
de risa el oír en éste, en aquél y en el otro país,
no sólo a rústicos y niños, pero aun a venerados
sacerdotes, que en tal o tal[351] parte hay una mora
encantada, la cual se ha aparecido diferentes veces?
Así se lo oyeron a sus padres y abuelos, y no es
menester más. Si los apuran, alegarán testigos vivos
que la vieron, pues en ningún país faltan embusteros
que se complacen en confirmar tales patrañas. Supongo,
que en aquellos lugares del cantón de Lucerna,
vecinos a la montaña de Fraemont, donde reina
la persuasión de que todos los años en determinado
día se ve Pilatos sobre aquella cumbre vestido de
juez, pero los que le ven mueren dentro del año, se
alegan siempre testigos de la visión, que murieron
poco ha. Esto, junto con la tradición anticuada, y el
darse vulgarmente a aquella eminencia el nombre de
la Montaña de Pilato
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