Nos fuimos a Barcelona el primer día de septiembre de 1973. Nos hospedamos en la pensión Colon de plaza Real, propiedad de María, granadina octogenaria inmigrante anterior a la Guerra Civil y perfecta conocedora de El Paralelo que me dió a conocer. También lo hizo de los patios de luz, por encima y por debajo del Liceu. Patios abarrotados de "tiendas de campaña de inmigrantes españoles, catalanes, africanos, sudamericanos, chinos, rusos, y de todas partes. Allí llevé la dirección del dispensario de enfermedades venéreas y de urgencias públicas del hosital de San Pau.
Bueno, creo que el día 11 asistí a un concierto de Teté Montoliu, cercano a casa. A poco tiempo de comenzar, un hombre se le acercó y le susurró al oído. Dejó de tocar y se levantó con estruendo pués se apoyó torpemente en el teclado. Con voz temblorosa y abriendo sus ojos para querer hablarnos, nos dijo: Golpe de Estado en Chile. Allende asesinado. Perdonarme, hoy no puede ser.
Fuí a casa. Le dí la noticia a Francisca. Ya se sabía. Y continuó con su dormir.
Me volví a vestir. Bajé hasta Las Atarazanas. De vuelta me senté ante El Liceu. Dos mujeres Massai me ofrecieron sus genitales. Les dí 1000 pts; hoy iros a casa y descansar. Regresé a casa y terminé Los Miserables. Al día siguiente acudí al laboratorio. Se estaba haciendo la determinación del calcio iónico como se había dispuesto. Por la tarde subí a la facultad ye hice el último examen. Oral y en la cafetería merendando.
Volví a casa y, al día siguiente me fuí a Montjuich al symposium sobre el origen de ls vida, me invitó el profesor.
Luego de tres días, volvimos a Oviedo.
Había terminado mi estancia en Barcelona y me obligué a lo que nunca había querido hacer.
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