jueves, 11 de marzo de 2021

Cirre de hostelería en CAPA

 Durante la pandemia venimos oyendo o escuchando el mandato de cierre de las actividades hosteleras a una hora determinada sin saber la causa de la misma.

La causa de la hora está basada en la dieta, o modo de vida, existente en cada Comunidad Autónoma, dando por supuesta que es diferente en cada una de ellas, aunque la política del Estado se empeña en considerarla homogénea; el insistir en que la dieta mediterránea es la recomendable en todo el Estado del Reino de España.

Un ejemplo, la dieta de la cornisa del Cantábrico es una dieta singular. Tan singular como esta con la montañosa del sur y la del centro, oriental y occidental.

La Comunidad del Principado de Asturias tiene una dieta singular que, como en todas las demás, es la que sigue, sin entrar en singularidades:

Desayuno: 07-08-09, horas.

Almuerzo; 13-14-15, horas.

Cena: 21-22-33, horas.

Refuerzo desayuno: 11 horas.

Refuerzo almuerzo (merienda): 17 horas.


lunes, 8 de marzo de 2021

Genero en las enfermedades cronicas

 

La brecha de género en las enfermedades crónicas

Las pacientes superan a los hombres y el diagnóstico de su dolencia tarda en llegar seis años de media, el doble que en el caso de un varón, por las condiciones sociales

ISTOCK

Las mujeres sufren el doble. El tiempo medio que pasa desde que una enferma crónica tiene los primeros síntomas hasta el momento del diagnóstico es de seis años. En los hombres es la mitad, según el Estudio mujer, discapacidad y enfermedad crónica realizado por la Universidad Complutense de Madrid y la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) en 2020. Esta mayor tardanza implica un evidente deterioro de la salud al no estar la paciente tratada, y cuando el tratamiento llega, la satisfacción y la eficacia es menor. Dentro de las dolencias crónicas se encuentran las enfermedades inflamatorias inmunomediadas (IMID, por sus siglas en inglés) como la psoriasis, la artritis psoriásica, la artritis reumatoide, la enfermedad de Crohn y otras con menor prevalencia. Todas ellas enfermedades causadas por la alteración del sistema inmune. Pues bien, de media existen 1,5 mujeres con alguna IMID por cada un hombre. Las pacientes son más y se las diagnostica más tarde, lo que acarrea un mayor impacto negativo en su vida social, el ámbito laboral y su situación económica.

La presidenta de la de POP y secretaria general de la Asociación de Personas con Enfermedades Crónicas Inflamatorias Inmunomediadas (UNiMiD) es una mujer, su nombre es Carina Escobar y tiene 50 años. Enferma de espondilitis —una dolencia crónica que afecta a la movilidad de la columna vertebral— y de la enfermedad de Crohn, que ataca al aparato digestivo, cita algunas de las causas de por qué las mujeres reciben un diagnóstico más tardío: “Estamos más solas y somos cuidadoras de otras personas. Nos cuesta más cuidar de nosotras mismas”. Y apunta de forma más general: “Se nos escucha de otra manera”.

La variable sociodemográfica más discriminante en las enfermedades crónicas, según el citado estudio, elaborado a partir de encuestas a 2.656 enfermos, es el sexo seguido de la clase social y de la edad. Las razones que aporta el estudio para explicar la gran diferencia entre sexo es que “las mujeres se quejan menos de sus dolencias o estén pendientes de otras cuestiones por las que no atienden tanto su salud”. El mayor retraso en el diagnóstico se aprecia en las mujeres entre 30 y 59 años, cuando coincide “la concentración de actividades y responsabilidades laborales y familiares”.

Sobresale la psoriasis

Carina Escobar, secretaria general de la Asociación de Personas con Enfermedades Crónicas Inflamatorias Inmunomediadas (UNiMiD).
Carina Escobar, secretaria general de la Asociación de Personas con Enfermedades Crónicas Inflamatorias Inmunomediadas (UNiMiD).ARCHIVO PERSONAL

Dentro de las enfermedades IMID, la psoriasis es la que mayor prevalencia tiene. Esta enfermedad, que provoca lesiones en la piel y que aumenta las probabilidades de sufrir hipertensión, diabetes, sobrepeso y artritis psoriásica, la sufre un millón de españoles, según la asociación Acción Psoriasis. Un estudio sobre IMID publicado por el ministerio de Sanidad en 2019 concluye que la psoriasis suma un 42% de los casos de enfermedades IMID.

Montse Ginés es la vicepresidenta de Acción Psoriasis. A esta barcelonesa de 59 años le diagnosticaron artritis psoriásica cuando tenía 47. Esta IMID afecta a las articulaciones y a las manos y los pies hasta el punto de causar la invalidez. Entre el 10% y el 30% de los enfermos de psoriasis va a sufrir artritis psoriásica, según Acción Psoriasis. Muchas veces las placas blanquecinas y descamaciones que producen la psoriasis sirven para confirmar el diagnóstico de la artritis psoriásica. En el caso de Ginés se demoró el proceso dos años hasta que supo lo que tenía porque no había rastro de lesiones en la piel.

Ginés, que ostentó cargos de gran responsabilidad en una ONG, tiene una incapacidad total desde 2017. “Viajaba mucho a Latinoamérica por trabajo. La carga física y de estrés era grande”, relata. La enfermedad puso fin a su carrera, lo que empeoró su situación económica y en última instancia propició un cambio de casa. Su pareja de antes tampoco es su pareja de ahora.

“Siempre he luchado por romper muchos techos, tanto el profesional como el salarial. Llegó la enfermedad y lo fulminó todo”, afirma Ginés. “La primera que no quería recibir la incapacidad total era yo”, recuerda. “Ahora me siento muy autónoma, sin depender económica ni emocional de nadie. Pero sí hubo momentos en que era dependiente”, recalca.

Según el Estudio mujer, discapacidad y enfermedad crónica, las mujeres tardan cinco años de media en recibir una prestación por dependencia. Los hombres, tres. “Las mujeres retrasan la petición de la prestación de dependencia o existen más casos en los que no tienen a quien se la haga”, afirma Escobar.

Montse Ginés practica la marcha nórdica cerca de su domicilio, en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona).
Montse Ginés practica la marcha nórdica cerca de su domicilio, en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona).ARCHIVO PERSONAL

Ginés, muy ducha en las relaciones institucionales, vuelca su experiencia y conocimiento en Acción Psoriasis. “Sensibilización, visibilización, comunicación, información”, resume esta filóloga que reside en el pueblo costero de Sant Andreu de Llavaneres (Maresme, Barcelona). “Soy pensionista de por vida pero me siento útil. Es importante saber que intelectualmente puedo hacer cosas”, afirma. Escobar también ha puesto su bagaje profesional al servicio del movimiento asociativo. “Tenemos que buscar una motivación más allá de la enfermedad. Somos más que la enfermedad”, insiste.

Ginés se apuntó a un grupo terapéutico de marcha nórdica, que consiste en andar con unos bastones diseñados para el ejercicio de brazos, hombros y espalda. “Me adelantaban las señoras de 85 años”, cuenta entre risas. “Me ha venido muy bien, me ha animado mucho”, reconoce. En los primeros estadios de la enfermedad al paciente le cuesta asumir algunos cambios en su vida. Al principio se sentía muy mal si los dolores en las extremidades le impedían ir a trabajar o faltar a una cita. Ya ha asumido que uno llega hasta donde llega. “Se requiere un entendimiento de la enfermedad por ti mismo y por tu entorno. Esto no es de un día para otro”, explica.

La coordinación entre especialidades

Tanto Ginés como Escobar señalan la atención integral como la manera más efectiva de acortar los tiempos desde el primer síntoma y el diagnóstico, lo que resulta vital para atajar la enfermedad y evitar daños irreparables como las malformaciones en los dedos o en las articulaciones. Por atención integral se entiende una coordinación total del médico de cabecera, que atiende en primera instancia, y los especialistas. Ya no solo que el dermatólogo y reumatólogo, especialistas para la psoriasis y la artritis psoriásica respectivamente, intervengan con prontitud cuando sea pertinente. Sino que también enfermería y psicología participen. Existen unidades integrales en algunos hospitales, pero en muy pocos aún.

Esta última área, la psicología, trata la mella emocional que causan las enfermedades IMID. Son crónicas, se manifiestan en brotes y pueden resultar incapacitantes. “Nos valoran mucho por nuestro físico. Nuestro aspecto cuenta mucho. Hay chicas jóvenes con placas que lo llevan muy mal”, afirma. Madre de una niña, Ginés se quedó embarazada antes de que se le manifestara la enfermedad. Pero muchas mujeres sufren psoriasis desde la adolescencia. A la hora de querer ser madre, el especialista debe adaptar el tratamiento. El condicionante de género vuelve a aparecer.

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miércoles, 3 de marzo de 2021

 

Los 27 factores que suman o restan valor en la tasación de tu vivienda

Autor:Raúl Alonso (colaborador de idealista news)

En opinión de muchos propietarios, su casa es única, más aún cuando deciden ponerla a la venta. Esta pasión, cuasi obsesión, por la vivienda propia es un peligro a la hora de valorarla, ya que sacarla al mercado con un sobreprecio puede significar una demora de meses -cuando no años- hasta dar con un comprador. La solución pasa por contar con la opinión de un tasador profesional y por entender que hay factores que suman o restan a la hora de valorar una vivienda. 

Calculadora en mano, César Escobar, codirector de Control de Valoración de la sociedad de tasación Tinsa, explica que la existencia o no de un ascensor puede modificar hasta en el 30% el precio de la casa, la altura de una vivienda sumar entre 3.000 y 6.000 euros por planta, y una terraza, hasta el 25%. Afirmaciones que como todas las de este reportaje pueden ser matizables, ya que cada venta inmobiliaria es única.

Sin embargo, los tasadores profesionales saben diferenciar entre el valor de la vivienda y la opinión del propietario y comprador. También saben que el mercado da por válidas normas y tendencias no escritas que aprecian o deprecian, en muchos casos, entre el 5% y el 15% del valor total.

Con el objetivo de valorar de forma más realista la vivienda, este experto tasador ha identificado hasta 27 características atendiendo a su ubicación, tipo de inmueble y antigüedad, e interior. 

Sobre la ubicación de la vivienda

Factores que suman:

  • Transporte público. Uno de los factores que más impactan en el precio del inmueble “y que más lo va a hacer en el futuro”, explica Escobar. “Todo parece indicar que las condiciones de acceso al transporte privado al centro de la ciudad van a ser más restrictivas, por lo que se buscan situaciones que permitan desplazarse con comodidad en transporte público”, comenta.
  • Centro ciudad. La vivienda en el centro de la ciudad siempre conlleva un sobreprecio, ya que garantiza cercanía a un mayor número y variedad de servicios a pie.
  • Zonas verdes próximas. Contar con un parque en un radio de 10 ó 15 minutos a pie es valorado como positivo para una gran mayoría de compradores, de cualquier perfil.
  • Calle principal. Las viviendas en la calle o calles principales del barrio siempre se valoran por encima de las ubicadas en las secundarias. Aquí la excepción son las que se ven afectadas por una gran circulación o ruido.
  • Proximidad a infraestructuras y servicios. Entre los factores que incrementan el valor también destaca la cercanía con zonas de servicios, siendo los colegios, hospitales, zonas comerciales y deportivas las más valorados.

Factores que restan:

  • Contaminación vial o comercial. “Lo más habitual es que el comprador busque tranquilidad, por lo que un exceso de tráfico de vehículos o de viandantes por tratarse de una zona comercial, pueden afectar negativamente a la tasación”, aclara el experto.
  • Falta de coherencia socioeconómica. Quizá el más sutil de los condicionantes unidos a este apartado. “La desubicación socieconómica no suele favorecer la venta, sobre todo cuando se trata de una por encima del estándar social del barrio. Por el contrario, una vivienda de tipología más modesta ubicada en un barrio socialmente más ambicioso, puede verse favorecida”, destaca Escobar.

Sobre la calidad del edificio y la antigüedad

Factores que suman:

  • Calidad de la edificación. La opinión de Escobar no da lugar a duda: “Cuanto mayor es la calidad del edificio y sus acabados en fachada y zonas como portal, ascensor o escalera, más valor en el mercado”.
  • Garaje. Es un factor que por lo general suma, sobre todo donde hay mayor dificultad de aparcamiento en calle. La mejor forma de evaluarlo es informándose del precio de una plaza en la zona. “En Madrid no tiene el mismo impacto sobre el precio de la vivienda, en zonas donde una plaza cuesta 60.000 u 80.000 euros que donde cuestan 12.000”, considera el tasador.
  • Inspección Técnica de Edificios. Según sea positiva o negativa, el potencial comprador sabe si le espera o no una próxima derrama. Y a la vista de las deficiencias que indique el informe se puede evaluar el monto de su cuantía.
  • Servicios de comunidad. Un edificio que ofrece servicios a la comunidad por encima de la media se sobrevalora. Por ejemplo, una comunidad con piscina en el centro de la ciudad –donde no suele ser habitual en el urbanismo español– puede incrementar el precio entre el 5% y el 15%.
  • Edificios con protección especial. Suele ser muestra de exclusividad y una calidad superior a la media por su arquitectura, antigüedad o historia, por lo que pesa favorablemente. “Pueden contar con excepciones en el pago del IBI. Por el contrario, su especial catalogación puede conllevar una mayor exigencia en su conservación”, explica.
  • Certificación Energética de Edificios. Desde el punto de vista de la tasación profesional, a mayor calificación, mayor valor. Sin embargo, el mercado español sigue sin poner en valor lo que implica una mayor eficiencia energética, algo que “poco a poco irá cambiando en un contexto de encarecimiento de la factura energética”, considera el codirector de Control de Valoración de Tinsa.

Factores que restan:

  • Antigüedad. La norma dice que cuanto mayor es la antigüedad, menor valor. Por supuesto, hay excepciones cuando la conservación es exigente.
  • Ascensor. Su carencia es uno de los factores que más puede devaluar el precio de un edificio, en porcentajes tan significativos como el 30% para edificios sin ascensor del centro de Madrid. En zonas donde la edificación estándar no supera las tres alturas, la disminución del precio puede ser del 7%.
  • Gastos de comunidad. “En una ubicación de alto poder adquisitivo no es muy relevante”, matiza Escobar, “pero en el resto de segmentos inmobiliarios, cuantos menos gastos fijos, mejor”. Afirmación que el tasador matiza cuando entran en juego factores como contar con conserjería u otros.
  • Déficit de servicios. Una situación relativamente novedosa es la de la vivienda cuya comunidad de propietarios ofrece unos servicios por debajo de la media de los ofrecidos en  su barrio. Por ejemplo, en un entorno de urbanizaciones, la vivienda ubicada en una comunidad sin servicios deportivos ve devaluado su valor.
  • Bajos comerciales. Sobre todo en las plantas más bajas, los negocios ubicados en los bajos comerciales también pueden influir en el precio: el comprador rechaza negocio que relaciona con ruidos, olores, tráfico de gente o nocturnidad.  

Sobre el interior de la vivienda

Factores que suman:

  • Piso exterior. Lo normal es que la vivienda exterior sea siempre más cara. Esta afirmación es matizable cuando da a una calle con exceso de tráfico o ruido o  cuando la vivienda interior da a patios de manzana amplio e iluminado. El interior que da a patio de luces, siempre cuenta con un descuento.
  • Calidad de los acabados. Es donde la vivienda se juega entre el 5% y el 10% de su valor, “pero los tasadores valoramos siempre para un comprador medio en condiciones medias”, y Escobar se explica. “Aunque hayas puesto unos grifos de oro o el interiorismo sea realmente sorprendente, no lo vamos a tener en consideración porque no todos los compradores lo van a preciar como una mejora”.
  • Viviendas más pequeñas. Una apreciación que es importante recordar es que comparar el valor por metro cuadrado en la zona es una equivocación, siempre que no sean viviendas similares. Por ejemplo, el precio siempre será más alto en un apartamento de 60 m2 que de 120 m2.
  • Balcón o terraza. “Con la pandemia hay una auténtica obsesión por las viviendas con terrazas”, destaca el experto. “Cuando su superficie es superior a los 15 m2 puede sumar entre el 20% y 25%”.
  • Terraza en ático. Un auténtico tesoro inmobiliario en estos momentos por ser el más codiciado. 

Factores que restan:

  • Planta del piso. Muy importante: “En obra nueva, el precio del mismo piso sube por planta entre 3.000 y 6.000 euros”. Desde Tinsa se explica que las entreplantas y primeras plantas siempre están por debajo del resto del edificio, y los sótanos, semisótanos y plantas bajas tienen grandes problemas de comercialización como viviendas.
  • Conservación. Una reforma estándar de una vivienda de 90 metros cuadrados puede costar unos 60.000 euros. Pasados entre 10 y 15 años se considera amortizada por el tasador, salvo que ofrezca una conservación muy cuidada o sus acabados sean de especial calidad.      
  • Distribución interior. El tasador presta especial atención a los metros cuadrados útiles, “las zonas de paso para conectar estancias sin aprovechamiento, las casas con una estructura de tubo por su gran pasillo, abuhardilladas o con dificultades de ventilación, son penalizadas”.
  • Falta de anejos. En un contexto de disminución de espacio en la vivienda, no sumar a la propiedad espacios como los del trastero o cuarto comunitario de bicicletas resta.
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